Black Friday: os regalo un ratito de estrés. Gratis. De nada

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Yo tenía que estar ahora en Barcelona, disfrutando de un café post comida con amigas, preparada para aprender y compartir en el evento bianual Blogger's & Family. Con billetes comprados desde hace meses, alojamiento, charlas reservadas y un montón de ilusiones.
Pero mira, ahora estoy en el sofá de casa, tapada con una manta, un pañuelo de papel, un antigripal y la tele de fondo.
No, el motivo de mi ausencia no ha sido un gripazo. 
No.
Ha sido el puto Murphy. Y perdón, pero cuando me leáis me entenderéis.

Viernes.
Agonizo con un pedazo resfriado, pero he de salir a comprar una cosillas para la gimnasia de la niña #2. Voy a una mercería, a rastras y resulta que está cerrada. A las once menos veinte. En serio. Lo de la crisis algunos lo llevan en plan relajado, ¿eh?. Aprovecho para recoger la mayoría de regalos de Navidad que mi churri el jueves tuvo a bien reservar. La tienda está petada pero ya que estoy resistiré, a pesar de que los virus me tientan para hacerme un ovillito y meterme en la cama. 45 minutos en la tienda. Con lo del Black Friday todas las iluminadas hemos tenido la misma idea. Dos señoras madres miran con deseo el último Yo-kai watch de la tienda que YO tengo en MI poder. Tengo miedo. Como buena madre de familia numerosa que mira por la economía familiar lo defenderé a muerte, pero no nos engañemos, me encuentro tan flojucha que, de desencadenarse una cruenta batalla habría salido por patas...
Diario del sur

Vuelvo a casa. A la una y cuarto, aprovechando que la mercería, antes cerrada, ahora abierta, está cerca de la ruta del niño #1 voy y me hago con lo necesario.
Pues resulta que la niña #2 tiene entrenamiento de gimnasia rítmica de 4 a 7, calla Mari, que mi marido no llega a tiempo para llevarla, busca a alguien. Vale, la tía de su amiga la acerca. Menos mal. Pero vaya por Dios, resulta que a las 6 celebra el cumpleaños una amiga muy amiga.  Mi hija entrena en una punta de la ciudad, y el cumple es enfrente de casa. Solucionado, la recogeremos antes para asearla, adecentarla y que, al menos. disfrute un poquito.

Mientras el niño #1 tiene deporte a las 6. Anda, que lo han cambiado de sitio hoy y es en la otra punta. La otra punta es completamente opuesta a la punta donde entrena su hermana.
Don de la ubicuidad inexistente 1, nosotros 0.
Hay que comprar unos tutús rojos para mañana. Los venden lejos. Aprovecharé: mi marido me dejará allí con niño #3 mientras recoge a niña #2. Ah, no espera. Hay que recoger primero a niño #1 y la otra que espere un poquito.
A las 8 hay que recoger a la niña #2 del evento.
Inciso: hay que comprar un regalo para un amigo del niño #3. Se me había olvidado por completo.

Sábado
Niña #2 tiene acampada Scout. Hay que llevarla al quinto pino –literalmente, a los Pinos- a las 10’30. Se supone que se queda hasta las 10 de la mañana del día siguiente, aunque dormirán en el local, que, afortunadamente está a cinco minutos de mi casa.
Compré sus cosillas en Decathlon, hace eones, en cuanto se nos comunicó la organización de la actividad acampadil, pero el pedido se ha tirado una semana en aduana retenido en Málaga. No han enviado factura al transportista y no pueden despacharlo. Me enfurruño, me piden disculpas pero no llega hasta el martes.
Monto un lío que no veas hablando con la monitora, para explicarle, buscar alternativas, porque obvio no voy a volver a comprar nada y para mi hija lo de perderse la experiencia es inviable...Una amiga nos deja saco y esterilla. Parece que todo cuadra.
Ups, todo no...El sábado por la noche juega la selección femenina de Balonmano y mi hija es una de las peques convocadas para hacer una exhibición con el equipo de rítmica con motivo del día contra la violencia de Género. ¿Cómo no participar? ¡¡Son las guerreras!!
Mmmm…Hay que recogerla a las 19'00 del local Scout. Tengo que prepararla a ella y a su amiguita que también va a la acampada, porque a las 20'00 han de estar en el pabellón. A las 21’30 habrán acabado.
Vaya, me dice la monitora scout que el acceso a la zona donde está el local (ubicado en un recinto histórico) cierra a las 20'00. No pueden quedarse a dormir. No pasa nada, no se puede tener todo, explícaselo sin berrinche, pero todo bien.
Niño #3 tiene cumpleaños el sábado a las 11’30.  No puede ir a la reunión scout. He de recogerlo a las 13’30.
Mientras señor esposo prepara viaje  y contamos con que estará todo el día ausente. Tan solo podrá llevar a la niña #2 y por la noche bien quedarse con niño #1 y niño #3 o bien llevar a la niña #2 a la exhibición.
Ahora, el resto del día, coge al niño #1, con Autismo, y llévalo de un lado a otro a llevar y recoger hermanos. ¡Holi crisis!!

Domingo
Niños tienen catequesis, padre que se marcha 8 días, niña que entrena de 5 a 8 (sí, en domingo), niña que tiene chorrocientos exámenes la semana que viene...
Me planto. 
Yo que peto, pongo pijamas y cierro hasta el lunes. De casa no sale nadie más excepto para sacar a la perra. 

Bendito lunes que estás por llegar…
PD: No, sorprendentemente no estoy estresada. Supongo que los viruses amortiguan de algún modo...
Supersinglemami