Pocas veces me he separado días completos de mi tropa. Muy pocas. 
  Pasar el día, sí, pero ya durmiendo fuera de casa es otro cantar. Han sido dos ocasiones y mañana será la tercera, ya que me voy el fin de semana a Madrid con motivo del Blogger’s day de Madresfera.
   Tal y como se acerca el momento los nervios se van apoderando de mí. Y no, no es emoción por el viaje, es la úlcera incipiente que se remueve por pensar en la logística familiar y en lo que voy a encontrarme a la vuelta.

  Mi partenaire es muy apañado con los peques: los lleva para para arriba, abajo, se las ingenia para entretenerlos, para que coman…Lo que viene a ser un padre corresponsable. 
   Pero esa alegría de la huerta cuando mami se va tiene un coste. Alto, elevado. La integridad física e higiénica de mis hijos corre serio peligro. Y no hablemos del estado en el que queda mi humilde hogar. No hablemos…
   Es una realidad, él lo asume, lo reconoce y no es que le quite el sueño. Y yo, tras media vida juntos me rindo.
   Así que, una que es previsora, antes de la marcha lo deja todo preparado, a saber:

– Tres montoncitos de ropa por niño. Incluye ropa interior, muda del día, muda de repuesto.

   “¿Lo ves?¿Ha quedado claro?”
   “Sí pichurrina mía”
   “Vale, cuál es la ropa de Rodri”
   “Mmmmm…¿esta?”
   “Y, ¿desde cuándo tu hijo mayor usa la talla 3-4?”
   ” Es que son tallajes grandes”

…y así
Instrucciones claras a la mediana de qué es lo que deben ponerse.

   “No te preocupes mamá, todo claro”

Instrucciones claras al padre de qué es lo que deben ponerse

   “Y el domingo ponles esto”
   “Pero si se van a manchar igual, que se pongan lo del día anterior”
   “¿¿Lleno de manchas de comida??”
   “Pero si se van a manchar igual?”
   “Repito, ¿lleno de manchas de comida y rotulador?”
   “Pero si se van a manchar igual”

…en bucle
Instrucciones a la niña sobre la higiene

   “Hija, ya sabes, ayuda a tu hermano pequeño a lavarse. Y te peinas bien”
   “No te preocupes mami”

Instrucciones al padre sobre la higiene

   “Al menos algo de agua para quitarle los mocos pegados de la cara, ¿no? Y le mojas el pelo que parece una cosa mala con los rizos abufados. Algo de dignidad, por favor…”
   “¿Peinarles?¿?Yo? ¡Alarm. alarm!”

Instrucciones al padre sobre la comida

   “Dejo la sopa hecha, solo hay que calentarla y…”
   “McDonald’s”
   “Vale, pero por la noche calienta si eso…”
   “Tortilla precocinada”
   “Bueno, pero el sofrito para la pasta está…”
   “Pizza”

…si falto un día más no queda comida rápida en este mundo por probar.

   Y, por último, recomendaciones sobre seguridad infantil:

   “Que no se tiren por ninguna montaña. Que no se tiren por escaleras. Que no se mojen con las olas”
   “No prometo nada”

   Pero es en balde. 
  Sé que cuando llegue el domingo me encontraré a tres niños en la terminal del aeropuerto, con combinaciones de ropa imposibles, mocos, churretones, roña, y una casa tal que unas maniobras de 50 legionarios cabra incluída.
   Lo veo. 
   Al menos no me habrán echado mucho de menos y lo habrán pasado bien, y a mí que me quiten lo bailao que no se sabe cuando se terciará una nueva escapadita…
   ¿Y a tí? ¿Te funciona la logística familiar cuando no estás?