En esta nueva colaboración con Mamá y Maestra, me he propuesto hablar de la importancia del GATEO, y dada la importancia del mismo, lo voy a tratar en dos artículos, y es que es un tema que no merece menos…
   ¿Por qué? Porque nunca le dí mayor importancia que la que tiene como hito motor previo a los primeros pasos. Sin embargo, no fue hasta que mi 7 comenzó -con 21 meses- su programa de estimulación que comprendí lo importante y necesario que es para el desarrollo y la organización neurológica.

   Desde entonces se ha convertido casi en una obsesión. Con sus hermanos fue un principio que llevamos a rajatabla junto con la lactancia materna: darles la oportunidad desde bien bebes (escasos meses) de ponerlos en el suelo en una mantita para que aprendieran a explorar el mundo. Nunca utilizamos parques, el carro y la cuna para dormir (y a veces ni eso), y en cuanto comenzaban los atisbos de gateo allá estábamos nosotros jaleando como si fueran a jugar un clásico!! Oe, oe, oe…Hemos criado niños de suelo.
   Y es que familia que gatea unida permanece unida, es así…Ahora somos la mosca molesta que por donde va y ve un bebé pregunta:”¿Y lo dejas en el suelo?¿Y gatea?” Lo sé, pesados hasta decir basta…
   Os dejo con el post en este enlace, en dos entregas, y me contáis si tenéis a bien vuestra experiencia con el mismo, ¿Y vosotros gateáis?