En estos días convulsos, en los que las redes sociales se han convertido en un escupe fuegos visceral, aún hay rayitos de sol que hacen que todo merezca la pena.
La vida 2.0 puede ser maravillosa, y de hecho lo es.
Cuando alguien con quien tienes contacto desde hace años, sin haberte conocido físicamente, te sigue, te alienta, está siempre ahí…eso es lo fantástico.
En este caso, Miren Casavieja, madre de tres también, que siempre siempre me ha acompañado, ha sido mis ojos y mi pluma en el espectáculo MUR, del circo Price de Madrid.
Cuando me dijo que iba a ir la atraqué, sin piedad, y no solo accedió a reseñarlo, sino que lo hizo maravillosamente bien.
Muchísimas gracias Miren!!!!
“Entre los días 28 al 30 de septiembre se
celebraron en el Teatro Circo Price las Jornadas de Diversidad, en Circo y Danza. Como colofón de las mismas se representó la obra MUR (Muro) en el mismo
teatro. Aprovechando mi cumple me autoregalé las entradas para los cinco y ahí
que nos fuimos el viernes.
Sobre el recinto.

No era la primera vez que íbamos. Ir al Price
es un verdadero placer por varios motivos, es un sitio espectacular en cuanto a
acústica y suele seleccionar espectáculos de gran nivel en todos los aspectos
así que puedes esperar que vayas a lo que vayas vas a salir contento. Pero esta
vez el objetivo era mirarlo todo desde la perspectiva de una persona con
discapacidad. Es como cuando, salvando las distancias, no te das cuenta de las
barreras de las ciudades hasta que no sales a pasear con un carrito de bebé.
Pero a ello vamos.
El acceso al recinto es una rampa desde la
calle hasta la propia pista (recordemos que era un antiguo circo y la
estructura sigue siendo esa). La primera fila está reservada entera para sillas
de ruedas
con asiento de acompañante. El recinto es modulable por lo que no
puedo asegurar que en otros espectáculos esta fila se mantenga, aunque imagino
que sí los asientos reservados.
Tiene una pequeña cafetería a la que se puede
acceder o bien desde la calle o bien desde la propia rampa de entrada, insisto
el acceso es fácil pero es pequeña.
Sobre la Obra.
Se inicia con un muro que varias manos acaban
tirando. Los personajes, a través de equilibrios y malabarismos van explicando
que trabajando juntos consiguen construir un muro más fuerte y más alto, aunque
al final…. 😊 el final no se cuenta, pero es muy divertido.
No voy a ir de madre alfa diciendo que mis
hijos entendieron perfectamente el mensaje, porque no. Cuando acabó tuvimos que
medio orientarlos para llegar a la conclusión de que lo que quería contar la
obra es que el mejor camino es ayudar.

La compañía (CIA)3 son un grupo de 20
artistas, 4 de los cuales tienen alguna discapacidad. 
La obra mezcla
equilibrios y malabarismos. Podríamos pensar que estos 4 actores no
participaban en las partes más difíciles, pero nada más lejos de la realidad.
Ese es el objetivo de la compañía, teatro de todos y para todos, por lo que
TODOS tenían su papel. Mis hijos (2 de casi 7 y una de casi 5) en ningún
momento nos preguntaron por las diferencias que sí detectábamos los mayores, un
ejemplo más de los prejuicios que tenemos los adultos. Consiguieron captar su
atención porque no despegaban la mirada del escenario y se partían de risa en las
situaciones más cómicas.
Mención aparte para el programa de mano porque
me pareció un detallazo, a través de pictogramas da detalles de la obra para
que efectivamente fuera accesible a todos. Una muestra más de que si se quiere
se puede.
Pictogramas-adaptado-teatro accesible-Madrid

Otro dato, las entradas para las personas con
discapacidad eran gratuitas, un punto más a favor.
Al final de la obra hubo un coloquio, era ya
tarde, 10 de la noche, pero seguro que fue muy interesante.
Sólo un PERO, los precios. El trabajo hay que
pagarlo, y eso es así, pero cuando un espectáculo es para toda la familia
deberían poner “Pack familiar”, las entradas costaban 12€ y al sacarlas antes
de una fecha 9€ (más gastos de tramitación). Todos los que tenemos más de 1
sabemos el esfuerzo que supone los planes fuera de casa, así que un poquito de
ayuda no vendría mal.
Espero que esto ayude a alguien.
Muchas gracias a Vanesa por mandarme de
corresponsal 😉. Quedaré a la espera de la próxima misión. “