No sólo nos pasan estas cosas a los anónimos de andar por casa.

   Ayer llegaba a mis manos la noticia de que al atleta paralímpico Enhamed Enhamed se le negó el acceso a una pizzería en Gran Canaria acompañado de su perra guía Gayla, incumpliendo la Ley canaria 8/1995 de 6 de abril de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas.
   Enhamed es nadador récordman paralímpico, y actualmente desarrolla su carrera en Estados Unidos. Aprovechando las vacaciones para visitar a su familia se encontró con este desagradable incidente que hace que nos quedemos ojipláticos cuando leemos noticias de tal calibre.
   Es increíble. No hay calificativos.
  Afortunadamente, Enhamed ha utilizado todos los medios a su alcance para denunciar este hecho, colgando un video realizado desde la misma pizzería y haciéndose eco en todas las redes sociales, además de la pertinente denuncia.
   El establecimiento se defiende alegando que le ofrecieron quedarse en la terraza, en pleno invierno y de noche, manda narices.
  Espero que estos señores tomen buena nota de la repercusión de esta torpeza, porque desde luego que no les ha beneficiado en nada el gesto de insolidaridad y humillación.
   Bravo por Enhamed.
   Y por tanto, señores de la Pizzería Calabría, Yo Protesto ante su actictud.