El pasado día 4 de febrero, tuvo lugar mi segundo “Evento Madresférico”, esta vez con el honor de contar con Rocío Ramos-Paul, Supernnany para algunos, y Rocío ya para mí y para siempre.
   ¿El tema? Presentarnos la campaña “Menores ni una gota. Más de 100 razones para que un menor no beba alcohol”

   Cuando nos citaron a las 12 en las oficinas Grey, mi mente empezó a fantasear “¿no será verdad, no será verdad?”…pero no. Las 50 sombras han jugado una mala pasada una vez más.

  No obstante, me encontré algo mucho mejor, una Rocío Ramos INMENSA, que, con una profesionalidad admirable, consiguió en apenas dos horas concienciarnos e informarnos de una manera práctica y con un gran sentido del humor, acerca de un asunto tan serio como es la problemática del consumo de alcohol entre menores.
  En colaboración con FEBE (Federación española de bebidas espirituosas) y El Ministerio de Sanidad, se lleva promoviendo esta campaña desde al año 2013 en sus dos vertientes, orientada a los chavales (Elige ser tu mismo) y a los padres (Menores ni una gota).
   Las cifras que nos presentó son realmente alarmantes:
   * Una edad de inicio temprana, 13’9 años.
   * Incremento del patrón de consumo en forma de atracones, lo que vienen a ser cinco o más copas en un corto espacio de tiempo. Como ejemplo, según el estudio,en el último mes, un 43% de los estudiantes de 16 años y el 50% de 17  lo han hecho.
   * Arraigo del botellón y elevada frecuencia de borracheras. Los datos nos indican que, un 53’3% de chavales entre 13 y 18 años han realizado botellón en el último mes.
…y podríamos seguir. Muerta me quedé.
   El objetivo de la campaña es preventivo y educativo: informar y sensibilizar para prevenir, retrasar la edad de inicio e incrementar la percepción de riesgo que el consumo prematuro tiene para la salud y el desarrollo de los menores.
   Nos presenta una guía completa, descargable aquí, donde enseñan pautas y herramientas útiles y prácticas para evitar que los chavales prueben el alcohol y hacerles conscientes de que ni una gota pueden.
   ¿Elementos claves? Me quedo con los siguientes:
– Conocer lo que les gusta y lo que no les gusta, ya que el momento en el que se encuentran es un momento complicado, de altibajos, puestas a prueba y tensiones. Miedo en el cuerpo de pensar lo que se me avecina en unos añitos…
–  El diálogo. Si te enteras que tu hijo consume, dale tiempo para que te lo cuente y explícale porqué tú puedes y él no (soy adulto, sé cuándo parar y puedo hacerlo)  Debemos conocer cómo se encuentran, hablar, compartir…
– La negociación. Constante. Nunca prohibición, ya se sabe que lo que no está al alcance es más atractivo…
Gestión de emociones y HHSS, que debemos trabajar desde pequeños para allanar el camino: tolerancia a la frustración, aceptar críticas, el No como respuesta, …
Gestión del ocio y del tiempo libre, que deberemos negociar con ellos y decidir en muchas otras ocasiones por ellos.  
   Nos dejó muy claro que los chavales no tienen percepción de riesgo, siendo su control de impulsos nulo. Están abrumados por sensaciones, estrenando libertad y quiren probar cosas nuevas. Rocío Ramos lo definió muy gráficamente: es el momento de la HORMONA, la que habla y actúa por ellos.
  Reafirma el papel de los padres como elemento constante y de referencia en todo este proceso educativo y de transición a la adultez y la importancia de la familia
   Y algo que me ha gustado muy mucho; que les guste algo no significa que lo tengan que hacer.
  Las 101 razones expuestas en forma de carta de un padre a su hijo son una auténtica mina de recursos, en los que he podido ver cantidad de ideas para aplicar desde ya, en propiedad conmutativa con mi costilla, porque en nuestro caso y en nuestra casa, ha de ser cosa de dos.
   Y como colofón de la guía, la razón 101 fantástica, “Porque no deseo para tí nada que pueda hacerte daño”
   Descargaros la guía, leedla con tranquilidad y difundid, porque todos nuestros pequeños serán adolescentes algún día, ¿o es que no os acordáis de vuestra edad del pavo?