Con los nuevos tiempos surge una nueva especie evolucionada ante la necesidad de compartir información, fundamentalmente centrada en el ámbito escolar, la madre 2.0, y dentro, como subespecie, la “wassapmadre”
   La wassapmadre forma parte de un grupo de élite creado con la finalidad de, entre otras cosas, enterarse de fechas de reuniones, entregas de trabajos, futuras excursiones, disfraces de carnaval y aporte de toallitas a la clase, entre otras, ante los frecuentes extravíos de circulares y notas varias. 
   Se trata de una entidad de apoyo social, cada vez más necesaria y de elevada demanda, dado el poco tiempo y la incapacidad de poder socializar con el resto de madres o profesores en la fila de clase.
  Es curioso cómo, con el transcurso de los meses, la wassapmadre consigue un poder de convocatoria tal que se pueden llegar a organizar cumpleaños, cenas, y eventos varios para una veintena de personas en tiempo record, con una eficiencia de gestión admirable y sin utilizar más de tres dedos -literalmente hablando-.
    La wassapmadre es capaz de intimar a una velocidad record, siendo capaz de, en un plazo de tres-cuatro semanas, contar penas, confidencias y secretos de familia de manera que puede llegar a ahorrarse un pico en psicoterapias.
     La wassapmadre experimenta un proceso de deshinibición progresiva, llegando a tratar temas que, probablemente en su entorno, no se atrevería a tocar por pudor o vergüenza, véanse 50 sombras de grey y/o chistes picantones (uy, lo que he dicho…).
   La wassapmadre no obstante gusta de permanecer en el anonimato. Puede pasar un curso completo, incluso dos, y no reconocer a @mamita @eva_78 o @pitufines, cuando ha compartido horas y horas de secretos e informaciones con ellas.
   Es más, la wassapmadre se involucra tanto en su papel 2.0, que al llegar a la salida del cole y encontrarse con @bebita no es capaz de intercambiar dos palabras seguidas,
         “…pues parece que se ha quedao buen día, ¿no?”….
         “…pues eso parece si, si….”
   Mientras, se da la vuelta y disimuladamente le wassapea “Tía, cuánto tardan hoy, cuéntame lo de tu suegra mientras, que es muuuy fuerte”
   La wassapmadre es generosa, compartiendo esa receta que guarda bajo tres llaves, porque nadie del mundo sabe hacer ese bizcocho mejor que ella, pero no le importa donarla  a sus aliadas, ella es así.
   Los éxitos de l@s hij@s de las otras los vive como propios, no existen celos, aunque sí una sana competitividad, porque si la niña de @lolita ya sabe leer, espera porque la mía en dos días se va a saber de memoria La canción del pirata de Espronceda y la voy a grabar para wassapcolgarlo.
  La wassapmadre duerme poco, porque se debe a su grupo. Ya puede estar derrotada de cansancio al final del día que, al oir el zumido de los 356 mensajes que están entrando, se ve en el deber moral de contestar, dejando todo lo que esté haciendo, para no saltarse ni un ápice de información.
   En definitiva, estoy orgullosa de pertenecer a ese clan de wassapmadres, en mi caso “Mamás de Mar”, y lo digo en voz bien alta porque me han hecho la existencia más fácil y divertida.
   En homenaje a ellas y porque yo lo valgo.