Me estoy volviendo quisquillosa.
   Será que me voy haciendo mayor.
   Será que ya no me da pudor decir lo que pienso o siento.
   Será que lo que piensen los demás cada vez me importa menos.
   Será que cada vez soporto menos cosas…

    No soporto colocar el lavavajillas
   No soporto a Paula Echevarría y señor. No me han hecho nada, no, pero no soporto esa estampa Barbie-Ken-anuncio-Colgate Max White.
   No soporto que los camiones circulen por las vías rápidas. Me enerva.
   No soporto encontrarme la botella de agua vacía en la nevera.
   No soporto la bolsa de patatas guardada con restos microscópicos.
         ¿ES QUE SE VA A REPRODUCIR ASÍ, POR GENERACIÓN ESPONTÁNEA? Sigo.
   No soporto las uñas de los pies largas, me dan grima.
   No soporto las puertas de los armarios abiertas. Me evocan traumas infantiles además de recordarme lo desordenados que están.
   No soporto que los uniformes lleven siempre prendas blancas de las que las manchas no salen ni con ocho litros de lejía.
    No soporto que me digan “no se lo digas a nadie pero….”. A ver, si no quieres que lo cuente no me lo digas y punto.
    No soporto que tarden tres meses en decirte en Infojobs que una oferta ya está cerrada. A ver si esos técnicos trabajan un poquito y actualizan, que es darle a una pestañita. 
   No soporto Sálvame y en general telecinco,
   No soporto a la gente que en el metro no cede su asiento a personas mayores y embarazadas. Ya os tocará, ya.
   No me soporto cuando me va a bajar la regla.
   No soporto que mi señoresposo para hacer una tortilla utilice cuatro sartenes, tres espátulas, cien servilletas, no se cuantos paños de cocina, haya restos de aceite y de cáscaras de huevo hasta en las paredes.
   No soporto el morbo en las noticias de sucesos trágicos.
   No soporto mi miedo irracional a conducir.
  No soporto que para hablar de lo buena que te ha salido la sopa de pollo utilices mil hastag en inglés cuando ni sabes lo que significan las palabras, en plan #lunch #soup #chicken #delicious #ñamñam #avecrem en lugar de un #mehasalidounasopadecojones. Y no es nada personal. Manías.
   No soporto a las marujas y cotillas.
   No soporto a las personas que digan lo que digan se creen con la verdad absoluta. Hay mil puntos de vista. Depende desde donde mires.
   No soporto la incertidumbre.
   No soporto la intolerancia.
  No soporto los pantalón-braga en niñas ni adolescentes. Penado por ley. Harta de la erotización temprana como ya comenté en su día. No entiendo las prisas por crecer, de verdad que no.,
   No soporto que me mientan.
  No soporto querer quedar después de un año con mis amigas y que la logística infantil nos lo impida. Increíble pero cierto.
 No soporto las instagramers que cuelgan tropecientasmil fotos seguidas con el niño comiendo papilla en distintas poses.  #asíno
   No soporto los morro-selfies
  No soporto que mi siete y pico sea reactivo a tantos y tantos  alimentos y que sean tan caros.
   No soporto la sordera nocturna de mi esposo aderezada con ronquidos.
   No soporto a los pesimistas. 
   No soporto a los psicólogos redichos.
   No soporto los envases del embutido abre fácil.
  No soporto que la gente mire a mi hijo y me diga “no te preocupes, hay gente peor”.
   No soporto la violencia machista y la impotencia ante la misma.
   Y sobre todo, no soporto no poder ser familia super numerosa. No soporto no haberlos tenido antes. No soporto no haberme decidido antes. No soporto ese instinto maternal tardío porque ahora ya si que no.
   ¿Y tú que no soportas?